La obsesión excesiva con la comida es  una necesidad de amor. 
Si no eres amado debidamente, comerás más. Si eres amado y puedes amar, comerás menos. Cuando alguien te ama, no  puedes  comer  más.  
El  amor  te  llena  tanto  que  no  te  sientes vacío. Cuando no hay amor, te  sientes vacío; hay que engullir algo: sigues forzando la comida.
De modo  que puedes  seguir  cambiando de comida -come esto,  come  eso,  no  comas  esto-,  pero  da  lo  mismo,  porque  la  raíz básica sigue ahí.  Entonces, si dejas de  atiborrarte de  comida, empezarás a atiborrarte de alguna  otra cosa.  Y hay  muchas maneras. Si dejas de comer demasiado puede  que empieces a amontonar dinero. También entonces tienes que llenarte de algo; entonces  sigues acopiando  dinero. 
Observa  profundamente, y verás que una persona  que acumula  dinero nunca está enamorada,  no puede estarlo, porque la acumulación de dinero es, en  realidad, un sucedáneo. Ahora se siente  segura  con el  dinero. Cuando eres amado no hay inseguridad; con el amor desaparece el miedo. 
Con el amor no hay futuro, no hay pasado. Este momento es suficiente, este mismo momento es la eternidad. Eres  aceptado. No hay ansiedad por el futuro, por lo que  sucederá  mañana: no hay mañana en el amor
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OSHO
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